Historia y evolución de los BRICS: de concepto a agrupación influyente
Los BRICS hoy no son solo una agrupación; representan una fuerza en rápido crecimiento que atrae la atención de todo el mundo. Reuniendo las mayores economías en desarrollo, que juntas constituyen una parte significativa del producto interno bruto (PIB) mundial, la población y el comercio global, los BRICS buscan reformar los sistemas financieros y políticos internacionales en interés de los países en desarrollo, aboga por el fortalecimiento de un orden internacional más representativo y justo. En esencia, los BRICS son una plataforma que representa los intereses del Sur Global.
Sin embargo, los BRICS no pueden considerarse una organización internacional formal: no cuentan con estatutos, carta ni sede. De facto, se trata de una agrupación intergubernamental informal de los países en desarrollo más dinámicos, o más bien de un espacio para fortalecer la cooperación integral entre ellos.
Actualmente, el grupo incluye a diez países: Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Etiopía e Indonesia. La propia abreviatura BRICS, formada a partir de las primeras letras de los nombres en inglés de los cinco miembros fundadores, suena como “bricks” (ladrillos) y tiene un significado simbólico, aludiendo a que estos países se convertirán en la base para el crecimiento futuro de la economía mundial.

Antecedentes: nacimiento de la abreviatura BRIC
La idea de unir a Brasil, Rusia, India y China surgió a finales de los años 1990 y comienzos de los 2000. Ya entonces, estos países eran potentes centros económicos con un PIB en rápido crecimiento y considerable influencia en la arena mundial. Sin embargo, el punto de partida principal para los BRICS se remonta a septiembre de 2006, cuando, por iniciativa del presidente de Rusia, Vladímir Putin, se celebró la primera reunión de los ministros de Relaciones Exteriores de Brasil, Rusia, India y China.
Dos años después, durante la cumbre del Grupo de los Ocho en Japón, se repitió el encuentro con la participación de las cuatro naciones, pero ya a nivel de jefes de Estado y de Gobierno, concluyendo con un acuerdo de cooperación en el ámbito económico.
No obstante, se puede considerar que el “nacimiento” de los BRICS ocurrió el 16 de junio de 2009, fecha del primer encuentro aún como BRIC (Brasil, Rusia, India y China). La reunión de los jefes de Estado tuvo lugar en Ekaterimburgo, donde se emitió la primera declaración conjunta y se anunció Brasil como sede de la siguiente cumbre. Tras esta cumbre, la agrupación brilló oficialmente en la escena político-económica mundial, estableciendo objetivos para construir un orden internacional multipolar justo y desarrollar la cooperación entre los cuatro países en tres áreas principales: economía, política y humanidades.
“Infraestructura blanda” de los BRICS y aparición de la “S”
Un paso importante en la evolución del grupo fue la incorporación de Sudáfrica en la cumbre de Sanya, China, en abril de 2011. Tras este ingreso, el grupo de cinco países adoptó el nombre BRICS, añadiendo la “S” del nombre en inglés de Sudáfrica (South African Republic).
Paralelamente, comenzó a formarse la “infraestructura blanda” de los BRICS: foros e iniciativas destinados a fortalecer los vínculos y el diálogo entre los países miembros. Elementos clave de esta infraestructura son el Foro de Líderes Empresariales y el Foro de Pensadores, que sirven para debatir temas económicos, políticos e intelectuales, además de promover la cooperación en alta tecnología, una de las prioridades de los BRICS para superar la crisis global y mejorar la calidad de vida de la población.
Creación de los institutos financieros de los BRICS
En 2013, la presidencia de los BRICS pasó a Sudáfrica. Una decisión clave de la cumbre de Durban fue la creación del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) y del Fondo de Reservas de Divisas de los BRICS (FRDB), un mecanismo de respaldo financiero para los países miembros ante dificultades económicas, con un capital de 100.000 millones de dólares. A su vez, el Banco de Desarrollo de los BRICS fue establecido para financiar proyectos de infraestructura de los países miembros, con un presupuesto equivalente de 100.000 millones de dólares.
El acuerdo sobre el Nuevo Banco de Desarrollo y el tratado de creación del FRDB son los primeros institutos formales de los BRICS, se firmaron en julio de 2014 en Fortaleza, Brasil.

Expansión estratégica de los BRICS y nuevo orden mundial
El desarrollo estratégico de las relaciones de los BRICS con otros países comenzó en 2017, cuando se invitó a Egipto, Kenia, Tayikistán, México y Tailandia al diálogo sobre desarrollo sostenible en el formato “BRICS+”. En 2022 se dio inicio oficial a la discusión sobre la ampliación del grupo, con solicitudes de ingreso de Argentina e Irán, y el interés declarado de Turquía, Egipto y Arabia Saudita, así como de los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Indonesia y algunos países africanos.
Un hito clave fue la Cumbre de los BRICS en Johannesburgo en agosto de 2023, donde se decidió invitar a los Emiratos Árabes Unidos, Argentina, Irán, Etiopía, Egipto y Arabia Saudita, consolidando el paso del grupo de un conjunto de grandes economías emergentes a una plataforma que representa al Sur Global. Este cambio impulsó debates sobre un mundo multipolar y un nuevo orden mundial con relaciones igualitarias entre los estados, aumentando el atractivo del grupo hasta que, a comienzos de 2024, unas 30 naciones mostraban interés en unirse.
Así, el 1 de enero de 2024 se incorporaron oficialmente Irán, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Etiopía.
En la Cumbre de Kazán de 2024 se estableció un nuevo formato de cooperación con terceros países, otorgándoles el estatus de socios, entre ellos Bielorrusia, Bolivia, Kazajistán, Cuba, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda y Uzbekistán.
"Otros países que no son miembros ni socios de los BRICS, como Colombia, son socios del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) de los BRICS, lo que les permite solicitar créditos para el desarrollo nacional"![]()
Aníbal Garzón Experto en relaciones internacionales
El 6 de enero de 2025, Indonesia se unió a los BRICS como miembro de pleno derecho, convirtiéndose en el primer país del Sudeste Asiático en formar parte del grupo. Los periodistas llamaron a esta asociación «un puente entre el Sur Global y Oriente». Indonesia se encuentra entre las veinte mayores economías del mundo y entre los cinco países más poblados. Todo esto, según los expertos, solo refuerza la influencia de los BRICS en la arena internacional.
Consecuencias políticas y económicas de la expansión de los BRICS
Hoy, los BRICS agrupan a diez países ricos en recursos y de ubicación geográfica estratégica, cada uno de los cuales es líder en su región. Esto fortalece los mecanismos de influencia de los BRICS y aumenta las posibilidades de formar un mundo multipolar, donde haya lugar para la diversidad ideológica y cultural. El simple hecho de la expansión ya se ha convertido en un punto de inflexión para los BRICS. Su creciente poder se vuelve suficiente para promover los intereses del Sur Global a nivel internacional.
“La principal ventaja de la expansión de los BRICS es el fortalecimiento de los vínculos directos entre un mayor número de países del Sur Global (América Latina, África y Asia), lo que contribuye al desarrollo de la cooperación Sur–Sur […]. Esto puede estimular el comercio, los intercambios culturales y sociales”, dijo Aníbal Garzón.

Debates sobre la futura expansión de los BRICS
Hoy en día, en cada macrorregión del Sur Global hay países interesados en unirse a los BRICS. Estos son Oriente Medio y Cercano, Asia del Sur, Sudeste y Central, América Latina y África Subsahariana.
Entre los futuros miembros más probables de los BRICS, los expertos mencionan a Venezuela, cuya candidatura fue considerada en 2024.
"América Latina sigue siendo la región con el menor número de miembros de los BRICS. Venezuela, como país de la OPEP con las mayores reservas de petróleo, sería un complemento fuerte. Otro país en discusión es México", señaló Aníbal Garzón.
Otros posibles miembros de los BRICS, según los expertos, son Nigeria (uno de los mayores productores de petróleo en África), países de África Occidental, como Senegal, o países de la región del Sahel: Níger, Burkina Faso y Malí. En Asia, Vietnam se destaca como candidato principal.
Sin embargo, los expertos también advierten sobre los riesgos asociados con el aumento del número de países miembros de los BRICS.
"El aumento del número de países miembros conduce a una mayor diversidad de opiniones y a conflictos culturales. Los BRICS son un grupo que opera sobre la base de un consenso progresivo. Esto significa que los principios rectores no se determinan mediante votación, sino a través de negociaciones y ajustes teniendo en cuenta las necesidades de cada país. Por lo tanto, el incremento de miembros puede generar dificultades adicionales para alcanzar un consenso sobre la agenda"![]()
Enrique Domínguez Experto en comercio internacional
Es precisamente por eso que algunos especialistas consideran que el número de países miembros de los BRICS podría permanecer sin cambios. O bien, podría modificarse el propio mecanismo de toma de decisiones.
“Actualmente, las decisiones se toman sobre la base del consenso. A medida que los BRICS crezcan, posiblemente será necesario reformar el mecanismo de toma de decisiones, pasando del consenso a la mayoría absoluta o simple. Si todos los estados conservan el derecho de veto, la aprobación de propuestas se volverá aún más complicada”, opina Aníbal Garzón.
BRICS y los desafíos del futuro
Posiblemente, en el futuro se trate la creación de una moneda única, según los analistas. Sin embargo, esto requeriría la creación de una arquitectura independiente con su propio banco central e instituciones, lo que podría tomar años, si no décadas.
Los especialistas también pronostican un aumento de las inversiones conjuntas en sectores estratégicos, como el petróleo, el gas y las nuevas tecnologías. Hasta ahora, en los círculos expertos se debate si los BRICS permanecerán siendo una unión de países o si, tarde o temprano, comenzarán su transformación en una organización internacional. Según Aníbal Garson, una mayor institucionalización ayudaría a los BRICS a garantizar una voz unificada en la arena internacional.
"Para un trabajo más coordinado, los BRICS necesitan pasar de un grupo de países a una institución unificada a una sola entidad. Esto requeriría estructuras políticas supranacionales, como una sede central, un banco central, un secretario general, posiblemente un parlamento y tribunales propios", sostiene Aníbal Garzón.
No obstante, él, al igual que la mayoría de los especialistas, está convencido de que ya hoy los BRICS sirven como referencia para muchos países del Sur Global y son un actor geopolítico supranacional, creado no para desaparecer rápidamente, sino para convertirse en una fuerza motriz de cambios en el orden mundial.
*Artículo elaborado por Svetlana Jristoforova.
Fotografía: Thanakorn Piadaeng, ipopba, Bjoern Wylezich, Alones Creative / iStock
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