Directora general de la Biblioteca Estatal Panrusa de Literatura Extranjera M. I. Rudominó, Marina Zajárenko: El diálogo comienza con el interés por la cultura y las tradiciones de otros pueblos
En una entrevista exclusiva con TV BRICS, la experta explicó el papel de las bibliotecas en el fortalecimiento de la cooperación internacional
Marina Zajárenko es la directora general de la Biblioteca Estatal Panrusa de Literatura Extranjera M. I. Rudominó. Se graduó en el Instituto Estatal de Cultura de Altái en Bibliotecología y Bibliografía. En 2012 obtuvo el grado de candidata en Ciencias Pedagógicas por la Universidad Estatal de Cultura y Artes de Moscú.
Es autora de más de 230 trabajos científicos. Entre 2013 y 2025 dirigió la Sección Juvenil de la Asociación de Bibliotecas de Rusia.
Este año los BRICS celebran su vigésimo aniversario. Con motivo de esta fecha, la red mediática internacional TV BRICS y la Biblioteca Estatal Panrusa de Literatura Extranjera M. I. Rudominó organizaron una serie de actividades dedicadas a los logros de la asociación y a sus perspectivas de desarrollo futuro. Según sus observaciones, ¿cómo ha cambiado durante estos años el papel de la cultura en el fortalecimiento del diálogo internacional?
La Biblioteca de Literatura Extranjera siempre ha sido un puente sólido entre culturas y un centro de comunicación intercultural. En sus espacios se reúnen representantes de diferentes culturas, idiomas y civilizaciones.
En cuanto a la percepción de la cultura, en mi opinión, durante los últimos años y a lo largo de estas dos décadas hemos observado un cambio muy positivo. Se ha prestado una mayor atención al componente cultural dentro de la cooperación internacional. Finalmente, se ha comprendido que sin conocer y comprender la cultura de otros pueblos es imposible construir un diálogo efectivo y establecer asociaciones a largo plazo. Esto es algo que percibimos claramente.
La cultura es un lenguaje que todos pueden comprender.
Así es. Incluso para llevar a cabo negociaciones es necesario comprender la mentalidad de la otra parte. Por ejemplo, en Rusia es posible sentarse a la mesa, llegar a un acuerdo, estrechar la mano y comenzar a trabajar al día siguiente. Sin embargo, en muchos países africanos primero es necesario ganarse la confianza, compartir más de una taza de té, conocer a los familiares, amigos y personas cercanas, establecer vínculos personales; solo entonces se pueden construir asociaciones duraderas.
Eso también forma parte de la cultura: refleja la mentalidad de otro pueblo. En la biblioteca, mediante la organización de diferentes actividades, tratamos de transmitir y explicar estos aspectos.
La biblioteca desarrolla actualmente una cooperación activa con centros culturales y de conocimiento de los países BRICS, como India, Indonesia y China. ¿Qué temas son hoy prioritarios en este diálogo?
En el marco de la celebración del vigésimo aniversario de los BRICS, además de organizar diversas actividades de carácter cultural, también celebramos un encuentro especial en el que analizamos la cooperación entre bibliotecas. El tema central de toda la reunión fue precisamente la comprensión de nuestros propios intereses y los de nuestros socios.
¿Cómo establecer una cooperación efectiva con las bibliotecas nacionales y los centros culturales de otros países? Sin comprender los intereses de cada parte —tanto los nuestros como los de nuestros socios— es imposible construir un diálogo sólido y resulta muy difícil identificar proyectos y temas comunes.
En primer lugar, es fundamental respetar la cultura de los demás. También debemos dar a conocer nuestras propias culturas y aprender sobre las de otros pueblos; solo así podremos encontrar puntos de encuentro. Este fue uno de los primeros temas que identificamos y que, aunque parece evidente, tiene una gran importancia: cada país busca preservar su patrimonio cultural.
En nuestro caso, como biblioteca, nos dedicamos a conservar el patrimonio impreso. Por ello, la restauración de libros en papel es un ámbito fundamental. Se trata de un tema común que nos une a todos. Por ejemplo, en octubre del año pasado, la Biblioteca de Literatura Extranjera organizó un programa profesional de formación avanzada.
Reunimos a casi 40 especialistas de bibliotecas de distintas regiones de Rusia y los trasladamos a China para conocer sus tecnologías de conservación del papel y restauración de libros.
En China cuentan con metodologías y tecnologías completamente diferentes. Nuestros colegas regresaron inspirados y sorprendidos: "No es mejor ni peor, simplemente es diferente". También es importante conocer y comprender otros enfoques.
A su vez, especialistas de estos países también nos visitan, comparten sus experiencias y conocen nuestras metodologías y tecnologías.
¿Y qué países participan?
Hemos recibido a colegas de India, China, Egipto, Emiratos Árabes Unidos e Irán. El intercambio de experiencias es fundamental. Es necesario dar a conocer nuestro trabajo, compartir nuestra experiencia y, al mismo tiempo, conocer a otros pueblos y sus culturas. Esto es muy importante.
Desde 2024, en la biblioteca funciona el Centro de Medios de Información y Cultura BRICS+, donde se celebran seminarios, proyecciones cinematográficas y presentaciones de proyectos educativos. ¿En qué medida contribuye la actividad del centro al desarrollo de la cooperación entre los países de la asociación?
Sí, efectivamente, este otoño se cumplirán ya dos años desde la creación del Centro de Medios de Información y Cultura BRICS+ en colaboración con TV BRICS dentro de la biblioteca. Se ha convertido en un espacio de encuentro para abordar temas muy diversos y organizar reuniones en distintos formatos.
A lo largo del año se celebran al menos 70 actividades de diferentes tipos: conferencias, encuentros con expertos, mesas redondas, exposiciones y grandes festivales. El número de visitantes se cuenta por miles, lo que demuestra la importancia de este proyecto.
El centro aborda una amplia variedad de temas y reúne a numerosos expertos y ponentes. Las tecnologías de TV BRICS nos permiten ampliar nuestro alcance e invitar a especialistas destacados de otros países.
Según los comentarios que recibimos, puedo afirmar que la percepción del proyecto es muy positiva y que las perspectivas de nuestra cooperación son claramente prometedoras.
En el centro mediático se celebran telepuentes educativos. Uno de ellos, organizado para estudiantes de India, estuvo dedicado a la imagen del invierno en la obra de escritores y poetas rusos. ¿Qué interés despierta actualmente el aprendizaje del idioma ruso entre los jóvenes extranjeros?
El interés por el idioma ruso ha aumentado. Lo comprobamos a través de nuestras comunicaciones internacionales y de la información que recibimos constantemente.
Impulsamos la creación de un proyecto como el Club Ruso de la biblioteca, que en apenas un año ha reunido a representantes de más de 40 países. Actualmente cuenta con más de 300 participantes.
Los encuentros son muy variados, tanto por sus formatos como por sus temáticas. Acercamos a los participantes a otros espacios: organizamos visitas guiadas, los invitamos a participar en diferentes concursos y les presentamos nuestra cultura, tradiciones y símbolos.
Entre nuestros lectores, el 13 % son ciudadanos extranjeros, quienes, naturalmente, también solicitan literatura en ruso.
En la biblioteca goza de gran popularidad el aprendizaje de idiomas, no solo del ruso. En la biblioteca se estudian árabe, chino, portugués y español, y también funcionan clubes de idiomas. ¿Qué lenguas son actualmente las más demandadas? ¿A qué se debe este interés?
La biblioteca fue fundada en 1921 y ya en 1926 se inauguraron los primeros cursos de lenguas extranjeras. Estos cursos posteriormente dieron origen al primer instituto de idiomas extranjeros, que actualmente se conoce como la Universidad Estatal Lingüística de Moscú.
En 2018 se creó la Academia Rudominó, una unidad especializada en programas de enseñanza de idiomas.
Además, contamos con 34 clubes lingüísticos, dos de ellos bilingües. Han surgido varias áreas nuevas que despiertan un interés creciente, entre ellas el chino, el árabe y el indonesio.
Por ejemplo, el idioma chino se enseña en distintos niveles. En la primera etapa participa un profesor ruso, un especialista que aprendió el idioma y ahora lo enseña. En una fase posterior se incorpora también un hablante nativo de origen chino, quien dirige conversaciones más informales para reforzar los conocimientos adquiridos. Se trata de un modelo de aprendizaje en dos etapas. Además, organizamos conferencias en diferentes idiomas y encuentros con hablantes nativos. Todo ello hace que la práctica lingüística sea mucho más eficaz que el estudio individual.
Solo este año, en las instalaciones de la biblioteca se han debatido temas como la estructura de los mitos africanos, la música contemporánea de China y figuras destacadas de distintas regiones. Al organizar este tipo de actividades, ¿suelen dirigirse a un público especializado o buscan atraer a nuevas personas interesadas en conocer otros países?
La agenda de eventos culturales de la Biblioteca de Literatura Extranjera es muy amplia y nuestra audiencia es extremadamente diversa. El 68 % de nuestros visitantes son jóvenes: estudiantes universitarios de distintas especialidades, no solo de áreas relacionadas con los idiomas. También contamos, naturalmente, con jóvenes profesionales que ya desarrollan su actividad laboral.
Al mismo tiempo, tenemos un público más especializado: personas interesadas en literatura compleja, obras en su idioma original y diferentes tipos de conferencias.
Por ejemplo, el 4 de julio se celebró en la «Inostranka» un gran festival llamado "Sábado de las Margaritas", cuyo nombre hace referencia al Día de la Familia, el Amor y la Fidelidad.
Durante el festival presentamos tradiciones relacionadas con celebraciones, bodas y reuniones familiares. El tema de las bodas despertó un interés especial entre los visitantes y reunió a un gran número de participantes.
Se celebró un encuentro dedicado a la boda tradicional de los calmucos. La sala estuvo completamente llena y el público era muy variado; para nosotros fue incluso una agradable sorpresa.
También presentamos la ceremonia nupcial tradicional de India. La asistencia fue tan numerosa que no había espacio disponible. Nuestros colegas señalaron que el interés fue enorme: todos querían comprender el significado de los diferentes elementos de la vestimenta femenina.
Próximamente celebraremos un festival dedicado a los países de América Latina y, por supuesto, presentaremos una muestra de vestimenta tradicional, que siempre despierta un gran interés entre el público.
Y después de este tipo de actividades, seguramente muchos nuevos participantes se convierten en visitantes habituales.
Por supuesto. Los festivales son, probablemente, los eventos con mayor afluencia de público, porque siempre resultan interesantes, dinámicos, coloridos y variados. En el marco de un mismo festival se ofrecen diferentes formatos: actividades académicas, como conferencias, encuentros con autores, desfiles de moda, actuaciones musicales y proyecciones cinematográficas. Por eso están dirigidos a públicos con distintos intereses y siempre reúnen a un gran número de participantes.
Por ejemplo, el año pasado el festival dedicado a los países de África atrajo a más de 3.000 visitantes.
Teniendo en cuenta que actualmente la Biblioteca de Literatura Extranjera conserva millones de publicaciones en más de 150 idiomas del mundo, ¿podría convertirse en un espacio que reúna a los centros culturales y de conocimiento de los países BRICS para promover la cooperación en la preservación de las tradiciones y culturas de sus pueblos?
Cada parte puede presentar algo propio. Una persona que acceda a esta plataforma digital podrá conocer, por ejemplo, cómo se entienden y valoran los vínculos familiares en diferentes países. El tema puede ser común, pero cada cultura conserva sus rasgos y particularidades.
Por eso, en mi opinión, crear algo completamente unificado no sería realista ni necesario. Cada país debe mostrar su propia identidad y, al mismo tiempo, respetar la de los demás.
Cada nación posee una identidad cultural única. Esto es especialmente evidente en los países que forman parte de los BRICS: son Estados con una gran riqueza cultural, sólidos y con una marcada identidad propia.
El rápido desarrollo tecnológico es una de las principales áreas de la agenda de los BRICS. ¿Qué oportunidades ofrece la incorporación de innovaciones para las bibliotecas?
En mi opinión, una biblioteca debe responder a las expectativas de las personas, al igual que cualquier otro espacio público y el entorno tecnológico que las rodea. Actualmente, las tecnologías están presentes en prácticamente todos los ámbitos, y las bibliotecas también deben aprovechar estas oportunidades.
En nuestro caso, contamos con fondos en 154 idiomas. ¿Podríamos tener 154 especialistas que dominaran todos esos idiomas? Por supuesto que no. En el procesamiento de las colecciones bibliográficas, la inteligencia artificial nos ayuda, porque es imposible abarcar todo este trabajo únicamente con las capacidades humanas. Es algo completamente normal, aunque permanece oculto para el lector: hablamos de procesos como la catalogación y la sistematización de los fondos.
Para el usuario lo importante es poder acceder al catálogo y encontrar rápidamente lo que necesita mediante una palabra clave o el nombre del autor. En este sentido, la inteligencia artificial nos presta una ayuda muy valiosa.
Este año la biblioteca celebra su aniversario: 105 años desde su fundación. ¿Qué legado principal de su fundadora, Margarita Rudomino, continúa transmitiendo la institución en la actualidad?
El principal legado de Margarita Ivánovna, en mi opinión, puede resumirse de la siguiente manera: "La biblioteca no debe ser simplemente un depósito de libros en idiomas extranjeros, sino un centro vivo de comunicación intercultural".
El idioma es la llave para comprender el mundo. Por eso, desde el principio existió la convicción de que aprender lenguas permite conocer mejor el mundo que nos rodea y ampliar nuestra comprensión de otras culturas. Nosotros seguimos estos principios hasta el día de hoy.
Somos una biblioteca de literatura extranjera, pero también formamos parte de la comunidad bibliotecaria internacional. Recientemente, el 3 de julio, celebramos el aniversario del nacimiento de Margarita Ivánovna Rudominó. Nacida en el siglo pasado, habría cumplido 126 años.
Nos reunimos para hablar sobre su legado: a través del idioma, hacia el conocimiento de las culturas del mundo.
Por ejemplo, Margarita Ivánovna Rudominó fue la primera en la Unión Soviética en lograr que una delegación de bibliotecarios soviéticos participara en una conferencia internacional. Hoy continuamos esta labor: reunimos a profesionales del sector y organizamos visitas de grupos de bibliotecarios a instituciones extranjeras.
Margarita Ivánovna nos dejó muchas enseñanzas y nosotros procuramos mantener la atmósfera de la biblioteca, preservar sus tradiciones y seguir siendo una ventana abierta al mundo exterior.
La versión completa de la entrevista se puede ver aquí.
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