Indonesia podría convertirse en uno de los principales productores de biogás a partir de residuos de aceite de palma
El país cuenta con 16,8 millones de hectáreas de plantaciones, lo que sienta las bases para el procesamiento a gran escala de aguas residuales
Indonesia posee un potencial significativo para la producción de biogás a partir de las aguas residuales del procesamiento de aceite de palma. Así lo declararon en la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (BRIN), destacando los beneficios ecológicos y económicos de este enfoque. Las palabras de los investigadores fueron recogidas por ANTARA.
La superficie de las plantaciones de palma en Indonesia alcanza los 16,8 millones de hectáreas, lo que permite recolectar anualmente alrededor de 250 millones de toneladas de racimos de fruta fresca. Durante el procesamiento de cada tonelada de materia prima se generan aproximadamente 0,5 toneladas de aguas residuales. De este modo, el volumen total de residuos líquidos aptos para la producción de biogás podría ascender hasta 125 millones de toneladas al año.
"Las aguas residuales del aceite de palma contienen una gran cantidad de materia orgánica y siguen siendo una fuente de materia prima disponible de forma continua mientras las plantas extractoras estén en funcionamiento", explicó Erma Yulihastin, investigadora del BRIN.
El procesamiento de residuos en biogás ofrece múltiples ventajas. Desde el punto de vista ecológico, permite reducir las emisiones de metano que suelen generarse cuando los residuos se almacenan al aire libre. Además, el tratamiento reduce el nivel de contaminación orgánica, disminuye los malos olores y previene el riesgo de contaminación del agua y el suelo. Según los estudios, las plantas de biogás pueden reducir las emisiones en aproximadamente 1.131 toneladas de CO₂ equivalente al mes.
En el ámbito socioeconómico, el aprovechamiento de las aguas residuales crea nuevos puestos de trabajo en las fases de construcción, operación y mantenimiento de las plantas de biogás. El biogás también reduce los costes operativos de las plantas extractoras en materia de energía. El producto obtenido puede transformarse en biogás comprimido para el transporte y la industria local.
Yulihastin subrayó que el efecto económico de estos proyectos beneficia tanto a las empresas como a los residentes locales, siempre que la gestión de las instalaciones involucre directamente a la comunidad regional.
El biogás procedente de aguas residuales puede utilizarse para generar electricidad, calor o combustible. El procesamiento de residuos contribuye al logro de los objetivos en materia de energías renovables al sustituir los combustibles fósiles.
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