Tailandia acelera el reciclaje de vehículos fuera de uso para impulsar la economía circular
Las autoridades evalúan nuevas tecnologías e infraestructuras para aprovechar los componentes de vehículos retirados de circulación y reducir el impacto ambiental
El Ministerio de Industria de Tailandia está acelerando la implementación de un proyecto para reciclar vehículos fuera de uso (ELV), con el objetivo de mejorar la gestión de residuos y garantizar un tratamiento adecuado de los automóviles antiguos cuando sean sustituidos por nuevos, según informa agencia vietnamita de noticias (VNA), socia de TV BRICS.
La iniciativa forma parte del modelo de desarrollo basado en la bioeconomía, la economía circular y la economía verde (BCG), promovido por el Gobierno tailandés. Las autoridades están evaluando tecnologías para el desmantelamiento de vehículos, la creación de plantas de reciclaje y la capacidad de procesamiento de estas instalaciones.
Según el presidente del Instituto Automotriz de Tailandia (TAI), Kriengsak Wongpromrat, el país también podría ampliar la exportación de vehículos usados a otros mercados del Sudeste Asiático. Los materiales recuperados, como el acero y el plástico, pueden reutilizarse en distintos sectores industriales, especialmente en la construcción.
El proyecto busca fortalecer la capacidad nacional para el reciclaje de automóviles y contribuir al desarrollo de una industria automotriz más sostenible, en línea con los objetivos ambientales y de crecimiento económico del país. Asimismo, las autoridades consideran que la reutilización de materiales procedentes de vehículos antiguos permitirá reducir residuos y avanzar hacia un modelo de economía circular más eficiente.
La iniciativa tailandesa se suma a los esfuerzos que varios países BRICS están realizando para avanzar hacia modelos de economía circular.
Por ejemplo, en Brasil, el Gobierno lanzó recientemente el Programa Nacional de Inversiones en Reciclaje Popular (Pronarep), con una inversión inicial de 10 millones de reales (aproximadamente a 1,98 millones de dólares estadounidenses). La iniciativa busca brindar apoyo financiero y técnico a los recolectores de residuos, fortalecer la economía circular y reducir la contaminación. Además, contempla la financiación de equipos para cooperativas y el desarrollo de herramientas digitales destinadas a impulsar la recogida selectiva y la comercialización de certificados de reciclaje, según se informa en el sitio web oficial del Gobierno.
Mientras tanto, Rusia está impulsando la creación de nueva infraestructura para el reciclaje de residuos de construcción y demolición. Como parte del proyecto nacional "Bienestar ecológico", se prevé la puesta en marcha de diez instalaciones especializadas antes de 2030, destinadas a procesar materiales como hormigón, vidrio y metales. De acuerdo con el Ministerio de Recursos Naturales de Rusia, algunos proyectos incorporarán tecnologías avanzadas, como la pirólisis a baja temperatura, para mejorar la recuperación de recursos.
Por su parte, China apuesta por la innovación tecnológica para fortalecer la economía circular. Investigadores del país han desarrollado un método para reciclar baterías de ion-litio usadas mediante el uso de agua y dióxido de carbono, lo que permite recuperar litio de alta pureza y reducir el impacto ambiental del proceso. La tecnología también contribuye a los objetivos nacionales de reducción de emisiones y neutralidad de carbono. Así lo informa China Daily, socio de TV BRICS.
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