Brasil desarrolla unidad móvil para purificar agua de microplásticos mediante tecnologías nucleares
El nuevo desarrollo ayudará a proteger mejor los recursos hídricos y a resolver problemas ambientales.
En Brasil desarrollaron una unidad móvil que purifica el agua de microplásticos mediante haces de electrones y tecnologías nucleares. Así lo informa el sitio web del Gobierno brasileño.
El microplástico son partículas de polímeros sintéticos de menos de 5 milímetros que los sistemas tradicionales de tratamiento de aguas residuales normalmente no retienen. Esta sustancia puede ingresar a las cadenas alimenticias, acumular y transportar sustancias tóxicas, representando un riesgo para los ecosistemas, la seguridad alimentaria y la salud humana.
La unidad móvil está instalada en un camión equipado con un acelerador de electrones. Hace pasar el agua contaminada a través de un haz de electrones de alta energía que destruyen las moléculas de los contaminantes, incluidos los microplásticos. Como resultado, los compuestos complejos se descomponen en fragmentos menos tóxicos, lo que facilita el posterior tratamiento del agua antes de devolverla al medio ambiente natural.
Según los desarrolladores, la tecnología demostró su eficacia en condiciones industriales reales. La unidad está en funcionamiento y trata hasta 1 millón de litros de aguas residuales por día.
Una de las ventajas clave del sistema es que no requiere el uso de reactivos químicos, lo que reduce la carga ambiental y abre posibilidades para la reutilización del agua purificada.
La tecnología fue desarrollada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil (MCTI) a través del Instituto de Investigaciones Energéticas y Nucleares (IPEN) de la Comisión Nacional de Energía Nuclear (CNEN).
Esta alianza también ha dado frutos en el desarrollo de investigaciones. Científicos brasileños aplican trazadores isotópicos para rastrear microplásticos en los océanos. Se trata de sustancias que, como "marcadores invisibles", se aplican a muestras de agua y permiten determinar el origen de las partículas, sus rutas de desplazamiento y las zonas de acumulación. Esto ayudará a conformar un mapa global de la contaminación.
Otros países de los BRICS y sus socios también están implementando tecnologías de purificación de agua para resolver problemas ambientales.
Científicos de Rusia y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) desarrollaron un nuevo material para purificar agua mediante luz solar. El nanocatalizador creado a base de niobato de litio ayuda a destruir contaminantes orgánicos como colorantes, medicamentos, pesticidas y derivados del petróleo. En el futuro, planean utilizarlo en sistemas de tratamiento de aguas residuales donde, bajo la acción de la luz solar, acelerará la descomposición de sustancias nocivas. Durante las pruebas, la tecnología purificó una solución contaminada en un 90 % en solo 150 minutos, informa el sitio web del Instituto de Física y Tecnología de Moscú.
China está desarrollando activamente la reutilización de aguas residuales tratadas. En 2025, las ciudades del país utilizaron más de 22.000 millones de metros cúbicos de esta agua, convirtiéndose en una segunda fuente estable de suministro hídrico. Para ello, las autoridades están ampliando la infraestructura de tratamiento de agua, reduciendo las pérdidas en las redes de abastecimiento y desarrollando el concepto de ciudades esponja, capaces de acumular agua de lluvia —que se absorbe en el suelo en lugar de escurrir al alcantarillado—. Gracias a ello se recargan los acuíferos subterráneos y se reduce el riesgo de inundaciones. En el país ya se han implementado más de 10.000 proyectos de ciudades esponja y se han lanzado programas de control de pérdidas en tuberías de agua en 50 grandes ciudades, informa China Daily, socio de TV BRICS.
Científicos bielorrusos están desarrollando sistemas de membrana para la purificación de agua —filtros especiales que retienen sustancias nocivas, como colorantes de vertidos industriales—. Estas tecnologías ya han sido probadas en plantas de tratamiento de agua y empresas industriales, y permiten purificar aguas residuales altamente contaminadas hasta niveles admisibles. Además de la posibilidad de devolver el agua al ciclo de uso, ciertos contaminantes, como los colorantes depositados en las membranas, pueden ser reutilizados en procesos de recirculación. También se han desarrollado unidades industriales para grandes empresas, informa BelTA, socio de TV BRICS, citando a investigadores del Instituto de Química Física Orgánica de la Academia Nacional de Ciencias de Bielorrusia.
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