Habitantes de una aldea en Kazajistán están reviviendo el antiguo arte de los berkutchi
Los berkutchi son considerados guardianes de una de las tradiciones de caza nómada más antiguas. Con el renacimiento de las tradiciones, crece el interés por el etnoturismo
Los habitantes del pueblo de Bozanbai, en el este de Kazajistán, están recuperando las tradiciones de la caza nacional con águilas reales. Transmiten a los niños las habilidades para el manejo de aves de presa y atraen a participantes de otros países. Allí se celebra un festival que reúne regularmente a berkutchi de todo el mundo, informa Kazinform, socio de TV BRICS.
Se denomina *berkutchi* a los cazadores experimentados que se dedican al adiestramiento de aves. Uno de ellos es Marks Nazhitban, quien ha organizado el estilo de vida de su familia en torno a esta actividad tradicional.
"Quería que mis hijos no estuvieran desconectados de sus raíces, que conocieran su historia, sus valores y sus costumbres […] Porque las tradiciones no se conservan por sí solas: si no se practican, desaparecen muy rápido […] Para los kazajos, el águila nunca ha sido solo un ave. Representa fuerza, supervivencia, respeto y estatus. En la estepa, donde mucho dependía de la naturaleza, se convertía en aliada del ser humano: proporcionaba alimento, ayudaba a sobrevivir y formaba parte de la familia. En tiempos de escasez, una sola águila podía alimentar a todo un aul y se valoraba como oro", relató Nazhitban.
Su hija de 16 años, Aizere, rompe con la imagen tradicional de los cazadores. Es la berkutchi más joven de la región y, desde los 8 años, es capaz de sostener durante horas en su brazo a su ave de 7 kilos. Aizere crió ella misma a su primera águila y, unos años después, la liberó en la naturaleza, tal como lo exigen las normas de los berkutchi.
"Lo más difícil es la despedida, porque estás con ella [el águila] todos los días. La alimentas, la cuidas, siempre está contigo. Es un miembro de tu familia. Pero llega un momento en que entiendes que debes dejarla ir, porque no puede ser de otra manera. Debe vivir en la naturaleza, formar su pareja y construir su nido", explicó Aizere.
La familia de Nazhitban participa activamente en la organización del festival de berkutchi en su pueblo natal. En otoño de 2025, Bozanbai recibió a cerca de 100 cazadores de distintos países y a más de 10.000 turistas.
Actualmente, la familia está desarrollando su propio etnoaul, no como un proyecto turístico independiente, sino como una continuación natural de su modo de vida. Los visitantes pueden acercarse a esta experiencia: salir a la estepa, presenciar la caza, sostener un águila en la mano, probar el *saumal* (leche fresca de yegua) y participar en actividades tradicionales.
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