Las tecnologías chinas para el cultivo de algodón se utilizan cada vez más en los países de Asia Central. En Uzbekistán, especialistas chinos, junto con socios locales, prueban variedades modernas y métodos de cultivo de algodón en un campo de unas 67 hectáreas, informa Xinhua, socio de TV BRICS.
En la parcela demostrativa se emplean tecnologías ampliamente utilizadas en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, en China: riego por goteo bajo película plástica, una mayor densidad de siembra y cosecha mecanizada. Los especialistas chinos acompañan el proyecto en todas sus etapas, desde la selección del terreno y las semillas hasta el cuidado de las plantas, además de asesorar a distancia a los agricultores locales. En 2026, el rendimiento de este campo podría superar las 8,25 toneladas de algodón en rama por hectárea.
En Asia Central también se están incorporando tecnologías digitales: sensores controlan las condiciones meteorológicas y la humedad del suelo las 24 horas del día, lo que permite gestionar con mayor precisión el riego, la aplicación de fertilizantes y otras labores agrícolas. Según investigadores chinos, este sistema permite ahorrar más de un 10 % de agua y casi un 20 % de fertilizantes por hectárea, al tiempo que aumenta el rendimiento en más de un 10 %.
También crece la demanda de semillas y maquinaria agrícola chinas. Los suministros de semillas procedentes de Xinjiang a los países de Asia Central aumentaron en un año de 800 a 1.500 toneladas. Los fabricantes chinos también suministran cosechadoras de algodón adaptadas a las condiciones locales. Según datos de una de las empresas, las máquinas chinas pueden costar aproximadamente la mitad que equipos comparables de fabricación europea y estadounidense.
Xinjiang es la principal región productora de algodón de China. En 2025 se cosecharon allí 6,17 millones de toneladas de algodón, equivalentes al 92,8 % de la producción nacional. El nivel de mecanización del sector algodonero de la región supera el 97 %.