Egipto acelera su plan de desalinización para garantizar el suministro de agua hasta 2050
La estrategia contempla ampliar la capacidad de producción, incorporar tecnologías avanzadas y desarrollar nuevas infraestructuras para reforzar la seguridad hídrica del país
Egipto avanza en un plan nacional de desalinización para el periodo 2020-2050 con el objetivo de elevar la producción de agua desalinizada hasta entre 8 y 9,8 millones de metros cúbicos diarios. La estrategia busca reducir la dependencia del río Nilo y reforzar la seguridad hídrica ante el crecimiento de la demanda de agua, según informa Sada El-Balad, socio de TV BRICS.
El programa prioriza la tecnología de ósmosis inversa (RO), que ofrece un menor consumo energético y costes operativos frente a otros sistemas de desalinización. Además, el país estudia modelos internacionales, como el de China, para aprovechar el agua desalinizada tanto para el consumo humano como para el desarrollo industrial.
Como parte de esta estrategia, el Gobierno promueve el uso de energías renovables, la aplicación de inteligencia artificial para optimizar la gestión de las plantas y la localización de la fabricación de equipos y membranas de desalinización. Asimismo, impulsa proyectos mediante alianzas público-privadas, entre ellos nuevas plantas en Puerto Saíd, Suez y Nueva Alamein.
Actualmente, Egipto produce entre 1,5 y 2 millones de metros cúbicos de agua desalinizada al día. Con la expansión prevista, el país busca garantizar el suministro para la población, fortalecer la agricultura y respaldar el crecimiento económico sostenible en las próximas décadas.
Además de Egipto, otros países del grupo BRICS también impulsan el desarrollo de tecnologías innovadoras para mejorar el acceso al agua potable y reforzar la gestión sostenible de los recursos hídricos.
Por ejemplo, en Rusia, investigadores desarrollaron un innovador material basado en nanotubos de carbono, óxido de aluminio y nanopartículas de plata capaz de eliminar bacterias, virus y compuestos orgánicos del agua.
De acuerdo con la información publicada en el sitio web del Ministerio de Educación y Ciencia de Rusia, la tecnología está diseñada para mejorar los sistemas de potabilización y podría utilizarse tanto en plantas de tratamiento como en dispositivos portátiles para suministrar agua potable durante emergencias ambientales.
Por su parte, Irán creó una planta móvil de purificación de agua que funciona de forma autónoma gracias a paneles solares y membranas de nanocarbón. El sistema, instalado inicialmente en una zona rural del sureste del país, permite producir agua potable a partir de fuentes locales sin necesidad de conexión a la red eléctrica, ofreciendo una solución para comunidades remotas y situaciones de emergencia. Así lo informa Mehr News Agency, socio de TV BRICS.
Brasil también apuesta por tecnologías avanzadas para mejorar la calidad del agua. El país desarrolló una unidad móvil capaz de eliminar microplásticos de las aguas residuales mediante haces de electrones y tecnologías nucleares.
El sistema, que ya opera en condiciones industriales, puede tratar hasta un millón de litros de agua al día sin utilizar reactivos químicos, favoreciendo la reutilización segura del recurso hídrico. Así lo informa el sitio web del Gobierno brasileño.
En los países BRICS+, también se desarrollan soluciones innovadoras para mejorar la calidad del agua. En Argentina, investigadores del CONICET y de la Universidad de Buenos Aires (UBA) crearon un nuevo material basado en carbón activado modificado capaz de eliminar arsénico, bacterias, virus, hongos y diversos contaminantes químicos.
De acuerdo con BRICSLat, socio de TV BRICS, el sistema puede emplearse tanto en filtros domésticos como en instalaciones industriales sin necesidad de energía eléctrica, ofrece un costo potencialmente inferior al de los filtros comerciales y puede regenerarse para prolongar su vida útil.
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