Nuevo Banco de Desarrollo en la era de la revolución tecnológica: conclusiones de la reunión celebrada en Moscú
¿Por qué el Nuevo Banco de Desarrollo apuesta por la infraestructura digital y qué oportunidades genera esta estrategia para los países BRICS+? ¿Cómo influirá la transición del financiamiento de proyectos de infraestructura hacia las inversiones en inteligencia artificial en la política crediticia del banco y en los requisitos para acceder a sus préstamos? Descúbralo en este artículo de TV BRICS
Nueva estrategia de desarrollo del NBD
En mayo se celebró en Moscú la XI reunión anual del Consejo de Gobernadores del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), uno de los acontecimientos más relevantes de la agenda de cooperación económica de los países BRICS+.
El encuentro tuvo lugar en un contexto marcado por la transformación de la economía mundial, la consolidación de nuevos vínculos comerciales y financieros, y la expansión del uso de tecnologías digitales. En este escenario, los países del Sur Global conceden especial importancia a la búsqueda de mecanismos eficaces para financiar proyectos de infraestructura y atraer inversiones a largo plazo. Los participantes destacaron la necesidad de modernizar las infraestructuras de transporte y energía, así como de desarrollar una base tecnológica sólida que impulse un crecimiento económico sostenible y refuerce la competitividad de las economías nacionales.
La inteligencia artificial, las plataformas en la nube, los centros de procesamiento de datos y los sistemas de almacenamiento de información se están convirtiendo gradualmente en pilares fundamentales del desarrollo económico, del mismo modo que en el pasado lo fueron los corredores de transporte y las infraestructuras energéticas. Por ello, la financiación de la transformación digital se ha convertido en una prioridad estratégica para los países BRICS+.
En un mensaje en vídeo dirigido a los participantes de la reunión, el presidente del Gobierno de Rusia, Mijaíl Mishustin, subrayó que el acceso a las tecnologías determina la capacidad de los Estados para adaptarse a los rápidos cambios de la economía mundial. Asimismo, señaló que los países que invierten en innovación se convierten en polos de atracción para el capital. También destacó que la participación de los BRICS en el producto interior bruto (PIB) mundial ha alcanzado el 40 % y continúa creciendo. En este contexto, adquieren una relevancia cada vez mayor las instituciones de desarrollo capaces de financiar proyectos de gran envergadura y respaldar la modernización de las economías de los países BRICS+.
Fotografía:
servicio de prensa del Nuevo Banco de Desarrollo
Para el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), la reunión celebrada en Moscú constituyó una oportunidad para definir las líneas maestras de su evolución futura. Si durante sus primeros doce años de actividad el banco centró su labor principalmente en la financiación de infraestructuras de transporte, energía y servicios públicos, hoy el foco se desplaza hacia el papel que puede desempeñar en un contexto marcado por la transformación tecnológica. La temática central del encuentro fue "Financiamiento para el desarrollo en la era de la revolución tecnológica", un concepto que refleja la voluntad de considerar las tecnologías no como un sector aislado, sino como un factor estratégico para la competitividad y el crecimiento sostenible a largo plazo de los Estados.
En el comunicado final, el Consejo de Gobernadores presentó las directrices que servirán de base para la elaboración de la estrategia general del banco para el período 2027-2031. Este documento será determinante para establecer el alcance de una posible ampliación del mandato del NBD en el ámbito de la financiación de proyectos tecnológicos.
La lógica institucional de la actualización de la estrategia
El volumen total de proyectos aprobados por el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) ya supera los 40.000 millones de dólares. No obstante, la entidad se enfrenta a un desafío común a muchos bancos multilaterales de desarrollo relativamente jóvenes: definir una especialización estratégica propia que le permita consolidar su posición a largo plazo. La amplia diversidad de proyectos financiados ha contribuido a la creación de una cartera sólida y diversificada. Sin embargo, también ha planteado un interrogante fundamental: cuál será el papel específico del NBD dentro de la arquitectura internacional de financiación para el desarrollo. Cuanto más claramente se definan sus prioridades estratégicas, más fácil será estructurar programas de cooperación a largo plazo, atraer capital y fortalecer su identidad institucional.
La reunión de Moscú evidenció que la infraestructura digital podría convertirse en uno de los principales ejes de especialización del banco. En realidad, se trata de una visión más amplia del concepto de infraestructura como base del desarrollo económico. Desde esta perspectiva, la infraestructura tecnológica se considera un requisito indispensable para impulsar el crecimiento industrial, modernizar la gestión pública y empresarial, y aumentar la productividad.
Para el NBD, esta orientación estratégica abre la posibilidad de ocupar un espacio propio dentro del sistema financiero internacional. A diferencia de las instituciones financieras comerciales, un banco multilateral de desarrollo está en condiciones de financiar proyectos con horizontes de amortización más largos, cuyo valor se mide por su contribución a los objetivos de modernización y transformación económica a largo plazo. Asimismo, reviste especial importancia el hecho de que el banco haya sido creado por los propios países en desarrollo. Esta característica le permite definir sus prioridades de inversión en función de las necesidades estratégicas de sus miembros, en lugar de responder a criterios o condicionamientos externos.
Cómo evolucionará la política crediticia del banco
Uno de los resultados más relevantes de la reunión celebrada en Moscú fue la definición de un nuevo marco estratégico en el que las tecnologías dejan de ser consideradas un elemento complementario de los proyectos de infraestructura para convertirse en un ámbito de financiación prioritario y autónomo.
En la práctica, esto supone cambios sustanciales en la política crediticia del banco. Si anteriormente los principales criterios de evaluación de los proyectos se centraban en el volumen físico de las obras y en los indicadores tradicionales de rentabilidad y recuperación de la inversión, ahora cobran mayor relevancia parámetros como la capacidad de procesamiento de las infraestructuras creadas, su integración en los ecosistemas digitales nacionales y su potencial para el desarrollo de sectores económicos relacionados. Este cambio también exigirá que el banco revise sus enfoques de evaluación y gestión de riesgos: los proyectos tecnológicos se vuelven obsoletos con mayor rapidez y requieren un modelo diferente de previsión y análisis.
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En el futuro, podrían cobrar especial importancia los proyectos relacionados con el desarrollo de centros de datos, plataformas en la nube, soluciones de inteligencia artificial, almacenamiento de datos, así como la creación de una base tecnológica para servicios digitales. Son precisamente este tipo de infraestructuras las que determinan la capacidad de los Estados para participar en la competencia tecnológica global.
"El mayor potencial no está en las tecnologías por separado, sino en su intersección. El NBD debería financiar no solo centros de datos, sino una plataforma en la nube distribuida para cálculos en monedas nacionales. No solo IA, sino IA para optimizar la logística transfronteriza y los flujos energéticos. Y la ciberseguridad no es una partida aparte, sino una capa transversal que protege cada proyecto. El paso más inteligente para el NBD sería crear un sistema de selección competitiva de proyectos que ya desde el inicio opere en al menos tres países participantes. Entonces, la financiación no proporcionaría solo servidores, sino un ecosistema digital interconectado"![]()
Abed Amiri Experto en cooperación económica y tecnológica en el marco de los BRICS, transformación digital y uso de IA en los negocios
La financiación de una base independiente de proveedores de servicios y tecnologías digitales para los países BRICS+ y del Sur Global puede adquirir una importancia especial. Para muchos países en desarrollo, el acceso a capacidad de cómputo propia, soluciones en la nube, infraestructura de almacenamiento de datos y plataformas digitales se está convirtiendo en una condición clave para el crecimiento económico a largo plazo. En este contexto, el NBD puede desempeñar no solo el papel de fuente de capital, sino también el de institución que contribuye a la formación de un ecosistema tecnológico sostenible en los países del bloque.
Para el NBD, esto implica la necesidad de adaptar sus mecanismos de financiación y evaluación de proyectos. Como resultado, el banco podría evolucionar gradualmente desde el apoyo a infraestructuras individuales hacia el desarrollo de ecosistemas tecnológicos integrados.
La presidenta del NBD, Dilma Rousseff, expuso su visión de esta evolución: "El Nuevo Banco de Desarrollo seguirá esforzándose por una expansión gradual y equilibrada de su membresía y por fortalecer su papel como voz unificada y plataforma del Sur Global, promoviendo las prioridades de los países miembros, fomentando la cooperación Sur-Sur y movilizando esfuerzos colectivos para abordar los desafíos comunes del desarrollo”.
La ampliación de los BRICS y el impulso a las monedas locales
La ampliación de los BRICS se ha convertido en uno de los factores más significativos que influyen en la agenda a largo plazo del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD). La incorporación de nuevos Estados incrementa la diversidad de las demandas de financiación: las economías de los nuevos miembros difieren en su estructura industrial, nivel de digitalización y prioridades de inversión. El banco tendrá que trabajar con una gama más amplia de proyectos en los que, junto a la infraestructura tradicional, cobra cada vez mayor importancia la inversión en iniciativas tecnológicas.
En este contexto, adquiere especial relevancia la línea de trabajo, confirmada en la reunión, orientada a ampliar la financiación en monedas nacionales. La presidenta Dilma Rousseff afirmó que la financiación en monedas locales seguirá siendo una prioridad estratégica del banco. Al mismo tiempo, se prestará especial atención al fortalecimiento de la cooperación operativa con los nuevos miembros, incluido el desarrollo de operaciones en todos los países que recientemente han adquirido el estatus de prestatarios. "El banco reforzará su papel como plataforma de cooperación entre sus miembros", subrayó.
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Para los prestatarios, este enfoque permite reducir los riesgos asociados a las fluctuaciones de los tipos de cambio, lo que resulta especialmente importante en el caso de grandes proyectos de infraestructura con largos plazos de ejecución. Para el propio NBD, esta orientación refleja el objetivo de construir una arquitectura financiera diversificada dentro del bloque. Cuanto mayor sea la proporción de operaciones en monedas nacionales, mayores serán las posibilidades de financiar proyectos sin depender de condicionamientos externos. No obstante, la ampliación de esta línea de trabajo requerirá garantizar suficiente liquidez y desarrollar instrumentos de gestión del riesgo cambiario.
Según el candidato a doctor en Ciencias Económicas y profesor asociado del Departamento de Desarrollo Estratégico e Innovación de la Universidad Financiera del Gobierno de la Federación de Rusia, Mijaíl Jachaturian, la ampliación de la financiación en monedas nacionales a través del NBD puede generar efectos económicos significativos: reducción de la dependencia de las monedas de reserva, disminución de los costes de transacción y fortalecimiento de la soberanía financiera de los países miembros. Sin embargo, el experto también señala una serie de riesgos estructurales, como los problemas de liquidez en determinados pares de divisas, las diferencias regulatorias entre los países BRICS+ y la volatilidad de los tipos de cambio, que, sin un sistema avanzado de cobertura (hedging), podrían convertirse en un obstáculo importante para la expansión de estas operaciones.
Una valoración similar ha sido expresada por el Ministerio de Finanzas de Rusia. El viceministro de Finanzas, Iván Chebeskov, señaló que el interés de los países BRICS en la creación de una infraestructura financiera soberana ha aumentado considerablemente, aunque "crear un entorno soberano y de confianza entre los países no es sencillo debido a la existencia de estándares en competencia". Según explicó, en la actualidad los países deben avanzar en el debate sobre el reconocimiento mutuo de los instrumentos en este ámbito.
Los desafíos de la nueva estrategia
La transición hacia una financiación más activa de la infraestructura digital está asociada a una serie de retos importantes. Los países BRICS+ difieren significativamente en su nivel de desarrollo tecnológico, en el grado de digitalización de sus economías y en el estado de sus infraestructuras nacionales. Esto exige desarrollar enfoques que permitan tener en cuenta las particularidades de cada Estado en la ejecución de proyectos conjuntos.
Otra tarea igualmente importante es la armonización de los estándares. Para garantizar una interacción eficaz entre los Estados en el ámbito digital, se requieren soluciones técnicas compatibles, enfoques comunes para el tratamiento de datos y requisitos coordinados para los proyectos de infraestructura. La creación de esta base permitirá acelerar la implementación de iniciativas digitales transfronterizas.
Un desafío adicional es la evaluación de la eficacia de las soluciones tecnológicas. A diferencia de la infraestructura tradicional, los resultados de los proyectos en el ámbito de las tecnologías digitales son a menudo más difíciles de medir mediante indicadores financieros convencionales. El banco deberá desarrollar nuevos enfoques para evaluar los riesgos y el impacto económico a largo plazo de este tipo de proyectos.
La ampliación de la financiación tecnológica requerirá recursos adicionales. El desarrollo de la infraestructura digital no es posible sin la captación de nuevas fuentes de capital y de grandes inversores institucionales interesados en inversiones a largo plazo en el desarrollo del potencial tecnológico del Sur Global.
"Para minimizar los riesgos, será necesario seguir trabajando en la sincronización de las líneas de swap entre los bancos centrales, la unificación de los requisitos regulatorios, el desarrollo de la ciberresiliencia de los sistemas y el fortalecimiento del marco jurídico. El éxito de la iniciativa dependerá de la capacidad de los países BRICS+ para superar las diferencias internas y definir enfoques comunes de integración financiera"![]()
Mijaíl Jachaturian Economista especializado en países BRICS, la Organización de Cooperación de Shanghái y la ASEAN
Por su parte, Abed Amiri destaca cuatro criterios cuantificables para los proyectos digitales. "El primero es la proporción de software y hardware de origen local en el proyecto, con un umbral mínimo del 60 %. El segundo es el plazo para alcanzar la rentabilidad operativa sin considerar la financiación concesional, que no debe superar los cinco años. El tercero es el coeficiente de escalabilidad: la arquitectura del proyecto debe poder desplegarse en cualquier país de los BRICS+ sin necesidad de rediseños. El cuarto es la reserva de seguridad: el NBD inmoviliza el 15 % del monto de la inversión como colchón ante sanciones o fallos. La innovación es excelente, pero un proyecto digital que colapsa ante la primera crisis no vale ni un rublo ni un yuan", subraya el experto.
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servicio de prensa del Nuevo Banco de Desarrollo
Oportunidades para el Sur Global
Las decisiones adoptadas en la reunión de Moscú tienen un alcance que va mucho más allá de la cartera de préstamos del NBD. En realidad, se trata de la formación de un nuevo contorno de la arquitectura financiera del bloque.
La combinación de dos ejes —la financiación de la infraestructura digital y la ampliación de las operaciones en monedas nacionales— crea la base para una mayor autonomía de los países BRICS+ en materia de desarrollo a largo plazo. Los Estados obtienen no solo acceso al capital, sino también la posibilidad de construir su propia base tecnológica y financiera, reduciendo la dependencia de actores externos.
El principal resultado de la reunión radica en el cambio de la propia concepción del desarrollo. El contenido de la estrategia general del NBD para los próximos cinco años mostrará hasta qué punto el banco está dispuesto a avanzar en esta dirección.
Artículo elaborado por Vajit Niyázov.
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